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CREDITOS
Agradecemos a Sweet Dandelion por la creación de este Skin para SC, quien nos lo ha prestado sin pedir nada a cambio de su maravilloso trabajo. La Historia Original de Harry Potter pertenece a J.K. Rowling. Las imágenes y demás pertenecen a sus respectivos dueños.

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Primera Clase 6-7 [ABRIL]

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Primera Clase 6-7 [ABRIL]

Mensaje por Malläkkä Kettenhofen el Mar Abr 12, 2011 11:32 am

Camino con un andar aparentemente despreocupado y desganado hacia el salón donde debía impartir clases, dirigiéndose a este con unos minutos de anticipación, teniendo conocimiento de que la clase que ahora debía impartir era para los cursos mayores, por ende había decidió hacer unos cuantos cambios en la “decoración” de la sala de clases, a la cual llego con una anticipación exacta de 25 minutos. Sonrió de manera imperceptible mientras sacaba su varita de un color café bastante oscuro, para realizar unos movimientos simples y estilizados con esta, pronunciando apenas en susurros los comandos para los hechizos. Ladeo el rostro observando los cambios y un brillo extravagante paso por sus ojos mientras le daba el visto bueno.

Los bancos habían cambiado sus posición, dejando apegados a las paredes del salón aquellos que no serian utilizados, puesto que el numero de Alumnos se vería ampliamente reducido en esta clase puesto que muy pocos habían obtenido la nota necesaria en los TIMOS como para acceder este año a su clase. Los Bancos a utilizar habían sido colocados en una media luna, uno al lado del otro y en una posición que permitía a todos los alumnos el observar sin problemas el pizarrón dado que no había ningún banco atrás de otro. Ahora bien, esto era un arma de doble filo, puesto que el profesor a su ves podía tener vigilado los movimientos y posibles intentos de desorden que los alumnos quisieran realizar en su clase. La Habitación tenía todas las cortinas cerradas, dándole un tono lúgubre, el cual se veía tenuemente iluminado por una serie de Velas que adornaban la instancia, provocando reflejos y sombras engañosas por toda la habitación, las cuales cambiaban de forma dependiendo del ángulo en el que se observasen.

Una vez acabado, se dirigió hacia el Pizarrón, donde apareció escrito el titulo de la Clase en cuanto el movimiento de varita fue dado. Ahora, bastaba con esperar a los alumnos, se dirigió hacia el final de la clase, esperando en las sombras la entrada de los alumnos, sabiendo que en esta la primera clase podría darse cuenta de inmediato quienes eran los alumnos puntuales y aquellos que llegaban tarde.

Espero pacientemente, y observo en silencio y sin interrumpir el como los alumnos iban llegando poco a poco, el tic-tac del reloj cucú que estaba ubicado en la pared trasera del escritorio provocaba un eco por todo el salón, el pequeño pajarillo salió de improviso, marcando la nueva hora y dando el inicio a la clase. El espero unos cuantos segundos hasta ver como el reloj de detenía, y sonriendo comenzó a caminar desde su posición a las espaldas de los alumnos que ya estaban sentados, sonrió internamente al ver que la mayoría habían llegado puntuales y comenzó a hablar, con su tono bajo y susurrante, importándole bastante poco si le causaba un infarto a sus alumnos, y sabiendo que estos tendrían que guardar silencio si realmente querían escucharles, aunque bueno...nunca habían prohibido el uso del hechizo “Silencius” de manera pedagógica.

-Sean bienvenidos a esta la primera clase de Defensa Contra las Artes Oscuras.-inicio mientras caminaba por atrás, rodeando levemente la media luna para poder llegar a la parte delantera de salón.- Mi nombre es Malläkkä Kettenhofen y seré su maestro este…semestre.-comente mientras me giraba, quedando delante de la media luna y dejándome ver completamente, claro, maestro a partir de este semestre, puesto que a finales del anterior mi predecesor había abandonado el cargo.- A diferencia del profesor que tuvieron en años anteriores…yo no seguiré el patrón de enseñanza utilizado por el ministerio…así que por ahora no utilizaremos el Libro que la lista de materiales pide por defecto, sino que esperare a que consigan “Secretos de las Artes Oscuras” de Wilbert Slinkhard…-comente mientras una sutil sonrisa maliciosa se expandía por mi rostro.- Puesto que…como se enfrentaran a algo que hasta el momento han estudiado solamente de manera teórica? .-pregunte, pero no para esperar respuesta, al menos no oral, puesto que sabia que ya la gran mayoría debió haber captado el significado de mis palabras.- Exactamente…estos últimos años que les quedan en Hogwarts aprenderemos un arte olvidado y despreciado por muchos magos…Las Artes Oscuras.-Comente mientras esperaba una posible reacción.- Aquel que no se considere capacitado para estudiarlas…puede salir por la puerta siempre y cuando este dispuesto a no volver. Lo que yo espero de estos años es el que ustedes comprendan que con un simple conocimiento teórico no podrán defenderse completamente.-Dije de manera seca y fría mientras lanzaba un hechizo simple a la puerta del Salón, provocando que esta se abriese de par en par con lentitud.-Tienen que saber a que se enfrentan, conocerlo, y saber contrarrestarlo.

Una ves que termine con ese pequeño monologo de introducción deje que las palabras en el pizarrón brillasen, mostrando lo que comenzaríamos a ver el día de hoy: “Introducción a las Artes Oscuras; Rituales de Sangre”.

Los hechizos de Artes Oscuras trabajan muy diferente de los hechizos de luz.-comente con obviedad algo ya conocido mientras que sin ningún tipo de ceremonia me sentaba en el escritorio, observando a todos los alumnos de manera individual.- Cuando lanzan un hechizo de luz solamente necesitan cierto movimiento de varita y el comando o nombre del hechizo, en cambio los hechizos “oscuros” dependerán de la intención y del control de la magia de quien lo lance.-comente mientras entrecerraba los ojos de manera peligrosa hacia un par de alumnos que no parecían muy “contentos” de estar aquí, las puertas estaban abiertas después de todo.- Para lanzar un hechizo oscuro se necesitan de dos cosas esenciales en la ecuación: Desear el resultado y verlo con claridad en su mente.- Mientras iba hablando, algunas de las palabras mas importantes se escribían en la pizarra.- Aquellos que hayan alcanzado un nivel de magia superior tendrán que cambiar la ecuación, sumando a esta su núcleo mágico interno, dirigiendo su magia por el canalizador y usar la voluntad propia para obtener un resultado. Ahora bien…muchas personas piensan que las “Artes Oscuras” son utilizadas solamente para fines maléficos. Graso Error.-comente mientras le sonreía levemente a la clase.- Las Artes Oscuras son en realidad la magia más ancestral, aquella que nos une con la naturaleza y que todo mago posee en mayor o menor cantidad. Los hechizos oscuros se dividen en muchas ramas, pero de manera general hay hechizos defensivos y Ofensivos, entonces…por que se nos enseña que esta magia es necesariamente Malévola?.-pregunte nuevamente sin esperar respuesta, simplemente esperando a que los alumnos razonaran mis palabras.-Los magos que no poseen sangre mágica oscura y se vuelcan en las Artes Oscuras rápidamente se dominados por ellas y sus mentes y sus cuerpos sufren las consecuencias…supongo que todos se han acordado de cierto personaje, verdad?.-pregunte divertido nuevamente mientras en el pizarrón se iban anotando ciertas preguntas de las cuales yo formulaba.- Los hechizos pueden también agruparse de acuerdo en la forma en la que son lanzados, que quiero decirles con esto?, que simplemente en mi clase deberán dejar de utilizar la lógica común si quieren llegar a aprender la veracidad de este tipo de arte.

Los Rituales de Sangre son un tipo de magia denominada “Oscura”, pero al igual que anteriormente les solicitare que no se dejen llevar por el simple apellido de este tipo de rama mágica. Los rituales de sangre pueden usarse para varias cosas, como el unir a otra persona con ustedes, temporalmente adquirir los atributos mágicos de una criatura mágica, crear hechizos de protección para un objeto o persona e incluso adquirir las habilidades mágicas de otro mago son solo los ejemplos mas conocidos de este tipo de magia.-comente mientras hacia girar la varita entre mis dedos con desgano, apuntando con esta a la pizarra, sin mediar palabra y en esta empezaron a aparecer unos símbolos característicos.- Así mismo los rituales de sangre poseen dos divisiones generales antes de subdividirse en las ramas especificas.-comento mientras que debajo de los dibujos aparecían las palabras “Curación”, ”Cambio”, ”Atadura”, “Ofensivo” y “Defensivo”.- Estas cinco palabras son las 5 ramas especificas de los Rituales de sangre, les pediré que miren con atención la pizarra, en esta se muestran los simbolismos mas utilizados en los Rituales de Sangre, es importante que los memoricen puesto que además de aprender a experimentar un ritual de sangre también aprenderán como protegerse a ustedes mismos de ser víctimas de uno.- Comente para luego escuchar como el cucú volvía a hacer su aparición, rompiendo el silencio que hasta ahora era interrumpido por mi monologo, sonreí de medio lado mientras que con un pase de varita todo lo escrito en el pizarrón desaparecía, para ser remplazado por aquello que los estudiantes mas quieren en su vida: La Tarea.- Les pediré a todos que lo hagan de la manera mas concreta posible…no por que su trabajo sea extenso recibirá necesariamente la mejor calificación.-comente lo evidente, dando termino a la primera clase.


Tarea:

1.- ¿Qué son para ti las Artes Oscuras?-mínimo 300 palabras, máximo 600.-
2.-Teoria sobre por que las Artes Oscuras se asocian siempre a la “maldad”.-Mínimo 500, máximo 600.-
3.-Nombre las 3 formas distintas en que puede ser lanzado un Hechizo.
4.-Nombre 3 magos que sin saber Utilizar apropiadamente las “Artes Oscuras” se vieron absorbidos por esta, creando la Estigmatización de esta rama de la magia.
5.-Nombre las dos divisiones Principales de los Rituales de Sangre y las diferencias características de estos.
6.- De 6 ejemplos más sobre rituales de sangre que no hayan sido mencionados anteriormente.


Plazo: 15 de Mayo.
[NO lamento lo extenso de la clase xD]




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Re: Primera Clase 6-7 [ABRIL]

Mensaje por Elizavetha Héderváry el Miér Mayo 04, 2011 12:09 am

Apoyada su espalda en la pared, estaba a fuera del salón cinco minutos antes de que comience la clase tarareaba una canción con alegría y con su pie derecho daba ligeros puntapié al suelo marcando el ritmo de esta, su voz no era la octava maravilla del mundo, pero no se escuchaba del todo desagradable, entre sus manos traía aquella bolsa que ha pertenecido a su abuelo, el último mago de la familia antes de su nacimiento, era su tesoro más preciado para ella, aun por sobre su amado yaoi, la bolsa de piel de ciervo blanco que tiene propiedades mágicas, dentro de ella estaban sus plumas, tintas y pergaminos, miro el reloj que pendía de su mano sus manecillas parecen nunca detenerse, indicado que era ahora de entrar, se incorporo correctamente, girando sobre sus talones dando un ligero golpe entre ellos, su cabello se movió con ella dando un giro como las supermodelos que se podían ver las revistas y pasarelas, se rió al recordar como lo hace cierta mujer, aunque el suyo no estaba perfecto, pero se esforzaba en ir aprendiendo algunos trucos de las chicas, consideraba que si bien no era la mujer más femenina de todas, tenía que tener algo que realmente fuera hermoso, las flores eran de una tonalidad rojo sangre que lo adornaban es algo característico de ella.

Se había leído la suerte con las cartas en la madrugada, puesto que ha tenido problemas para conciliar el sueño hasta entrada la mañana, producto del calor que sintió, que hizo que estuviera rodando por la cama, hasta que opto por pararse y hacer algo productivo, quizás todo el producto del destino, que le indicaba que en esos momentos tenía que hacerlo, y todo indicaba que este año para ella será magnifico, y obtendrá lo que siempre ha deseado conseguir, estaba de pie frente a la puerta y toco tres veces, al ver que no respondieron, abrió la puerta, camino un par de pasos y se percatado que los bancos han cambiado de posición se han reducido los escritorios, quiere decir que pocos lo han conseguido. Tenía todo estos un aspecto tétrico, le recordaba a los castillos de Transilvania, tan hermosos lugares, esa aura que emitían era un placer, causaba terror y placer poderlos observar, lástima que en esos momentos se encontraran en manos de “esos”, habían quedado pocos, pues el número de bancos era muy reducido a comparación de los que tuvieron ciclos pasados, en la lista se anunciaba que como cada año cambiaron de profesor de Defensa Contra las Artes Obscuras, esto no ha cambiado para nada desde el tiempo del legendario Harry Potter, en el que siempre cada año un nuevo profesor tomaba el título de docente, no importaba si fuera malo o bueno, así que pensar encariñarse con él, es imposible pues al siguiente año se va.

-Buenos días profesor.-dice Elizavetha con voz jovial, el buen humor que tenía en esos momentos con nada se le podía esfumar, de su bolsa cuelga un llavero que dice “I LOVE YAOI” antes de dirigir a tomar a siento, el aspecto del lugar le causaba escalofríos, pero le tenía bastante morbo a esto, así que esperaba un par de sorpresas, últimamente el colegio se ha convertido en una caja de pandora, ¿Quizás pudiera salir Jack el destripador? Y darle una patada en los huevos, no era tan indefensa como las mujeres que atacaba en la obscuridad, una mirada un tanto maniática se poso en sus ojos, si unas buenas patadas a esos tipos, al estirarse en la silla hizo resbalar su pluma, y esta cayó al piso, se percata de que estaba su próximo compañero demasiado separados, se ríe para sus adentros si Den quisiera dormirse no podría, inmediatamente recibiría un gis volador por parte del profesor, a todo esto ¿Habría obtenido los TIMOS necesarios? Los que probablemente estarían en la clase era Kiku, Erik un gran y profundo suspiro al pensar su nombre, aun permanecía con su cabeza inclinada, y su mano derecha tomando la pluma.

Cuando escuchó su voz, paso como en esas historias manga shojo que casi nunca leía pero que tenía, el tiempo se detuvo y parece que ninguno de los estudiantes que ya han llegado están, o cualquier ruido, su visión del profesor fue en una cocina, pelando las papas con los dientes sentía que estaban un par de fan con ella gritando de la emoción que le produce esa visión, de esa manera tan masculina, en verdad era un momento mágico, escuchando música vikinga. Sintió como si su corazón comenzaba a palpitar con fuerza, la visión del profesor fue tan mágica, nunca en la vida ha encontrado alguien tan perfecto como su abuelo el gran Magyar, era casi tan macho como él. Era la persona que ha estado buscando siempre, se lo pediría estaba segura…ya se le estaba haciendo costumbre eso de tener que darse un fuerte pellizco para escuchar las palabras de los maestros, así que se tuvo que aguantar el dolor que estaba sintiendo en esos momentos o se pondría en mode on fan.

Todo estaba siguiendo el ritmo normal, ya han llegado todos los estudiantes, pensó.-Somos tan pocos, ya se ha elegido los caminos que tomaran.-, así que su nombre era “Malläkkä Kettenhofen”, estaba escuchando con tranquilidad su voz era autoritaria pero sin dejar de ser amable, sus ojos tenían una tonalidad curiosa que te hacía no apartar la vista de sus ojos, eran finamente iluminados por aquellas velas, la penumbra creaba un ambiente de paz, toma su pluma y garabatea algunas cosas en la esquina del pergamino, cambarían de litro de texto, esta bien por ella, por lo regular los que aprueba el Ministerio de Magia sirven para poco, o enseñan escasamente, un nuevo libro de texto… así que anotar el nombre “Secretos de las Artes Oscuras” de Wilbert Slinkhard, se quedo con la pluma en la mano, unas gotas de tinta caían sobe el pergamino abre sus dientes y se muerde la lengua, esta a punto de maldecir a todos los de esa habitación por el dolor que estaba sintiendo, era todo un sueño, estaba segura, muy segura de que estaba soñando, de que les enseñarían clases obscuras, eso era tan probable como que en el colegio hubiera una lluvia de caramelos y todos se pusieran a cantar el waka waka.-Perdón, ¿Podría repetir de nuevo el nombre del libros?-No le dio pena preguntar de nuevo el nombre del libro, pensaba que seguramente era , el siguiente monologo del profesor no era para nada una broma, se dio un pellizco, pensaba que despertaría de nuevo en su habitación, que estaba soñando lo más extraño posible, era su realidad, al terminar estas palabras se dio tiempo para que pudieran comprender lo que se ha dicho.

Estudiar las Artes Obscuras, las que siempre han estado prohibidas, no es que ella nunca hubiera infringido las reglas, ¡Por supuesto que lo ha hecho! Le ha costado puntos a su casa, ¿Pero Artes Obscuras? Aquellas que han causado tantos enfrentamientos entre los magos, por su mente pasaban todos los horrores de las guerras y revueltas que se ha vivido por culpa de ellas, por esas ansias de poder que no parecen cesar, al contrario se van acumulando, hasta que dominan a la persona como si fuera una maldición, aquello que siempre ha sido tan despreciado por los magos de corazones valientes, que prefieren la paz, o por lo menos eso fue siempre lo que se ha creido, lo que se ha enseñado, ¿Cómo borrar de su mente el desprecio que siente por ellas? Las cuales ha caracterizado a los Slytherin, si se hablaba de que ella era una persona prejuiciosa entorno a esa casa, y la verdad es que no se molestaba en negarlo, o relacionarse con ellos, si ellos pueden tener sus prejuicios entorno a la pureza de la sangre, ¿Por qué ellos o ella no podría tenerlo en torno a ellos? ¿Qué demonios tenían de fascinantes esas cosas?

¿Por qué les causaba aquellos sentimientos y ansias de conocimientos a los demás? En todo lo que ha estado en la escuela nunca ha sentido la necesidad de aprenderlas, no pero en esos momentos le están diciendo que es lo que estudiaran, que no solamente basta con la teoría, una voz en su interior le estaba molestando. Algo como sentirse inferior frente a los demás, frente a sus propios amigos que poseen habilidades mágicas sorprendentes, su herencia mágica era bastante reducida, frente a los que estarán en esa clase, para poderlas aprender tendría que esforzarse hasta la última fuerza, permaneció sentada, tal vez muy en fondo si tenía algo de ansias de saberlas, aquel Slytherin y sus habilidades que eran superiores, Kiku y la tranquilidad y paciencia con la que manejaba sus poderes, nombres y más nombres iban apareciendo en su cabeza.

Una voz en su interior le pregunta.-¿A qué realmente le tienes miedo?-ella trata de esconder aquella voz, que le quiere mostrar lo que realmente esta pasando, el origen de la crítica, la verdad que esconde el desprecio por aquellas artes, algo que nunca le ha gustado plantearse y que en unos cuantos minutos tiene que decidir, si quedarse o largarse, así de fácil, era su propia conciencia que habla con ella, que le muestra la realidad –Temes darte cuenta, que eres igual que todos aquellos magos, ¿No es así? Que tu también tienes ansias de demostrar que eres mejor que ellos.-se enterró las uñas las palmas de las manos, los segundos se estaban acabando, un escalofrió le recorre el cuerpo, nadie podría pensar que en esos momentos tiene una lucha interna con ella misma, su rostro simplemente debe verse congelado, probablemente alguien le cause gracia ese estado, ella misma si pudiera verse lo estaría, agradece haber tomado un lugar cercano a la pared.

Sus piernas no le respondieron, estaba como clavada en la mesa, literalmente hablando, las palabras que seguía diciendo el profesor se le clavaban como dagas en su mente, su orgullo estaba siendo herido, y una realidad, que le daba miedo caer en el mismo error que los otros, dejarse que sus ansias y que el poder la dominara por completo, terminar aun más loca que “ese” ¿Qué harás? Era una pregunta que su mente ya ha contestando desde el momento en que no se paro de su lugar, tomo sus cosas y se marchaba, probablemente la mayoría estaría conforme con estudiarlas o ya estarían pensando en como demostraran sus habilidades-¿Te quedarás? Aunque no lo aceptes, te han herido tu orgullo y tu amas tu orgullo, ¿No son tan diferentes verdad?-Se niega a escuchar su propia voz interior, por la razones que no le gusta mostrar debilidad que prefiere sacar a flote su lado maternal, esconder aquel lado obscuro.

El primer tema a tratar eran rituales de sangre, las misma advertencias que ella se estaba haciendo y lo que necesita saber, el esfuerzo al máximo, su capacidad puesta a prueba una y otra vez, estaba siendo masoquista, pero al parecer era un rasgo que ella misma no sabe que tiene, la tarea fue puesta, anotarla toda y darse cuenta que solamente le quedan dos opciones, demostrarse así misma que ella es una bruja que puede dominarse así misma o salir huyendo, la clase llegó a su fin, tomo sus cosas sin despedirse del maestro.

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Re: Primera Clase 6-7 [ABRIL]

Mensaje por Trung Hahn Kim el Sáb Mayo 14, 2011 11:37 am

Excéntrico, fue lo primero que pensó al ingresar al aula que debido a ciertos “arreglos” que seguramente el profesor escandinavo se había arreglado de realizar especialmente para los alumnos de grados avanzados. La apariencia lúgubre tenuemente iluminada por unas cuantas velas daba cierta sensación de estar en calabozo o un despacho de drácula o algo por el estilo.

No por ello externó su sentir. Era lo suficientemente discreta y prudente como para hacer tal cosa, así que en el más profuso silencio se dirigió hasta alguno de los pupitres que estaban en una posición distinta, una media luna para ser exactos; no le tomó mucha importancia a la posición, de igual modo el profesor Kettenhofen le vería a la perfección sin importar si elegía lugares de atrás o adelante, así que sin más tomó el que estuvo más cercano a ella.

Como ya era costumbre sacó tintero, pluma y pergamino antes de que el profesor diera la bienvenida reglamentaria. Luego de esto, recargó su barbilla sobre el dorso de la mano, sintiéndose algo exasperada por el molesto tic-tac del reloj en medio de tal silencio casi total siendo que aparte de cierta gryffindor que estaba a unos cuantos metros de ella aún nadie llegaba. Paulatinamente el tétrico salón fue llenándose [relativamente], pero no por este hecho el incesante [itic-tac[/i] dejaba de taladrarle la cabeza.

Dio un pequeñísimo respingo al escuchar la susurrante y hasta algo misteriosa voz del profesor en medio del reinante silencio. No se giró para seguir con la mirada al mayor, únicamente escuchando con atención sus palabras hasta que ya se encontraba justo enfrente. Daba la sensación de misterio y respeto [al menos para ella].

Como era de esperar, nadie respondió el cuestionamiento del mayor. La vietnamita arqueó inconscientemente ambas cejas al escuchar que tendrían que conseguir el libro de ése tal Wilbert. De cierto modo, el tono y la miníscula sonrisita del profesor le sugerían que su sexto año sería especialmente distinto en DCAO. Sus sospechas se vieron confirmadas una vez que, por propia voz del escandinavo, corroboró sus creencias. Esta vez serían simplemente “Artes Obscuras”.

Luego de una pequeña gesticulación de leve sorpresa sus labios se curvearon con suavidad al escuchar eso, sin siquiera notar como la puerta se abría paulatinamente invitando a los inconformes que salieran. No era como si las Artes Obscuras le llamaran la atención con morbo, muy por el contrario, a veces iba a la Sección Prohibida a informarse un poco sobre tal o cual cosa que le había llamado la atención.

“Perfecto” –Pensó, recordando momentáneamente cierta charla que había mantenido con Arthur en la biblioteca. Justo como lo había pensado. –“No cabe duda que este año será interesante

Apuntó el título de la clase en el pergamino. Conforme el profesor Malläka explicaba, notó que en la pizarra las palabras clave aparecían sobre su superficie, así que aunque no dejó de apuntar unas cuantas cosas, ponía más atención al escandinavo que a escribir.

Su mente se vio sumida por unos instantes en los cuestionamientos que seguramente a más de uno le causarían un conflicto interno. Por suerte ella no era una de ésas personas, tenía muy en claro lo que opinaba sobre esos temas y no podría estar más de acuerdo con el sabio monólogo del escandinavo.

-“Creo que disfruta de ver las caras heladas de sus alumnos” –Su rostro no cambió en lo más mínimo, aún así su yo interno meneó la cabeza sin externarlo en absoluto. –“…en fin, supongo que es normal”

Apuntó con rapidez los diversos usos de los Rituales de Sangre y sus subdivisiones, considerándolo estrictamente esencial. La hora que correspondía a DCAO le había pasado como agua entre los dedos y ni siquiera había reparado en que la clase ya estaba por concluirse. No quedó más remedio que apuntar la tarea.

Sin ningún tipo de apuro guardó sus pertenencias y se llevó el pequeño morral al hombro, prosiguiendo a despedirse cortésmente del profesor con un movimiento de cabeza, sin emitir sonido alguno.
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Re: Primera Clase 6-7 [ABRIL]

Mensaje por Invitado el Sáb Mayo 14, 2011 6:16 pm

Llegó unos minutos temprano, emocionado por la primer clase del semestre. Después de todo, Defensa Contra las Artes Oscuras siempre le había parecido fascinante. Cuando ingresó al salón lo primero que noto fue el escaso número de bancos que habían sido acomodados para su uso, en una posición poco convencional. Al parecer no muchos habían logrado tener la calificación necesaria para poder cursar la materia. Sintió una cálida sensación de orgullo en el pecho al pensar que él pertenecía a ese pequeño grupo gracias a su esfuerzo y perseverancia.

Lo segundo que notó (además de las dos chicas que ya estaban acomodadas en sus respectivos bancos) fue la peculiar decoración del lugar. Recordó haber oído que el profesor del año anterior había abandonado el cargo y se preguntó qué clase de sujeto sería aquel que prefería impartir su clase sumergido en las tinieblas. Alguien no demasiado ortodoxo, sin lugar a dudas. Con dicha cualidad ya se había ganado una pequeña porción de su simpatía.

El incesante tic-tac del reloj cucú que desgarraba casi groseramente el silencio le daba un toque aún más tétrico al lugar. El pajarillo marcó la hora en punto y segundos más tarde una voz profunda se hizo oír desde las sombras. El húngaro pegó un respingo, igual que muchos otros de sus compañeros que también se vieron sorprendidos.

El dueño de la voz les dio la bienvenida mientras se movía a espaldas de la clase. Se presentó como el nuevo profesor, siempre con un tono bajo y susurrante.

"¿Malläkkä Kettenhofen? Parece ser un tipo algo... interesante" pensó el castaño, escuchando atentamente cada palabra docente. Y cien veces más interesante aún le pareció en cuanto el mayor declaró que no pensaba utilizar el método de enseñanza impuesto por el Ministerio. Una sonrisa de complacencia se dibujó en su rostro. El hombre le caía cada vez mejor.

Entonces, lo oyó decir que con él aprenderían de Artes Oscuras. Abrió los ojos como platos, sumamente sorprendido. ¿Aprenderían a utilizar aquello de lo que supuestamente debían defenderse? Con un movimiento de varita, el profesor abrió las puertas del aula informando que aquel que no se sintiera capacitado era completamente libre de retirarse. Y una mierda que pensaba irse, la clase técnicamente aún no había comenzado y Daniel podía sentir que era la más apasionante que había tenido en años.

El profesor empezó a hablar sobre Rituales de Sangre y automáticamente algunos de sus compañeros empezaron a cuchichear, no muy seguros de la profesionalidad de su nuevo maestro. El húngaro ignoró todos los comentarios por completo, prestando suma atención a cada palabra y tomando apuntes como un obseso. Se sintió tremendamente afortunado de haberse ganado su lugar en la clase. Las Artes Oscuras siempre constituyeron uno de los grandes misterios que más deseaba desentrañar y estar siendo instruido sobre ellas por un profesor era seguramente algo de lo cual algunos pocos privilegiados en el Mundo de la Magia podían gozar.

Durante toda el resto de la clase, el brillo en los ojos del joven mago no disminuyó ni un ápice. Su sed de conocimiento se vio gratamente satisfecha, por lo menos de momento, y el prof. Kettenhofen se había ganado su amor incondicional su más profunda admiración. Definitivamente disfrutaría muchísimo de la materia durante el semestre.

Finalmente el docente les dictó la tarea y la clase se dio por terminada. Daniel salió con una sonrisa idiota en la cara que no se esfumó sino hasta el día siguiente.







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Re: Primera Clase 6-7 [ABRIL]

Mensaje por Julchen Weillschmidt el Dom Mayo 15, 2011 5:13 pm

Entró en la clase de las primeras, sentándose, como hacía siempre en todas las clases, en primera fila. Las chicas buenas y aplicadas siempre se sientan en primera fila, ya que es el mejor sitio para ver la pizarra, escuchar al profesor y tomar los mejores apuntes.

Pasado un rato, entraron los demás alumnos y dió comienzo, por fín, la clase. Llevaba tiempo queriendo tener una clase de defensa contra las artes oscuras decente. Tenía adrenalina en exceso en su pequeño cuerpecito, y necesitaba descargarlos con hechizos de ataque a cascoporro.

Cuando el profesor comenzó a hablar, abrió los ojos como platos. ¿Iban a aprender artes oscuras de manera práctica? Aquello se le hacía siniestro...pero a la vez increíblemente excitante e interesante. ¿Qué había mejor para defenderse de tu enemigo, que conocer de manera práctica y teórica sus técnicas y ataques? Tenía el presentimiento de que aquella clase estaría muy pero que muy bien.

Mmmmm, a simple vista, el sistema de los hechizos oscuros no tenía mayor complicación. Era todo cuestión de perspectiva y buen manejo de la varita. Saber qué vas a hacer, desearlo y visualizar el resultado en tu cabeza...chupado. Según las palabras del profesor y su propio razonamiento, parecía que la magia oscura no se mueve tanto por técnica sino por instinto del propio mago...claro, por eso tantos magos se han visto transformados por ese tipo de magia...los instintos son débiles e inconscientes, tiene sentido.

Escuchó con atención lo que decía sobre los rituales de sangre, sin dejar de escribir en su cuaderno ni un solo momento. Madre mía ¡qué interesante estaba siendo esa clase! ¡y qué corta se le estaba haciendo! No quería que se acabara, quería seguir escuchando más cosas curiosas sobre magia oscura...qué pena que todo lo bueno tuviera un fin. Pero de seguro se lo pasaría genial haciendo esa tarea~

El cuco sonó, para su desgracia, confirmando que la clase se acababa. Anotó toda la tarea que mandaba, recogió sus cosas y se despidió de "tito Malla" con una sonrisa, saliendo del aula.
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Re: Primera Clase 6-7 [ABRIL]

Mensaje por Invitado el Dom Mayo 15, 2011 6:28 pm

La hora de asistir a una de las clases en Hogwarts que mas cambiaban de profesor había llegado, una clase que no todos los alumnos del colegio lograban pasar a la ligera, considerándose también una de las más complicadas debido a su contenido. Caminando pacientemente por los pasillos, pensaba en qué clase de cosas tocarían hablar esta vez en la clase, siendo a veces temas poco agradables y en otros momentos siendo unos temas ligeramente interesantes a su parecer. No llego muy tarde, ni tan siquiera muy temprano, si no que en un punto exacto donde no se le podría culpar de ser impuntual ni tampoco de ser extremadamente puntual. Ingresar al aula era lo básico si se deseaba tomar la clase, por lo que tuvo que hacerlo, percatándose del inusual toque que tuvo la misma en el momento que ingreso.

Estaba oscura, careciendo de mucha luz y solo siendo iluminada por un par de velas que tenuemente le daban un aspecto escalofriante. En una esquina, los asientos que no serian usados y en el centro unos cuantos (muy bien contados de por sí) que indicaban la cantidad de alumnos que realmente lograrían tomar la clase por haber pasado los TIMOs. En su caso, el era uno de esos alumnos que había logrado pasarlos y ahora debería continuar cursando la clase, justo como varios más que ingresaron al aula en momentos más tardes. Tragando un poco de saliva, el asiático busco un asiento entre los que estaban perfectamente acomodados en forma de media luna, escogiendo uno de ellos tratando de no pensar en que el lugar era realmente tétrico. ¡Parecía que traía hasta malas vibras! No, en definitiva prefería los lugares con mas luz y más tranquilos que esos. Las velas apenas alumbraban, permitiéndole ver lo suficiente para saber que escribiría en sus pergaminos y donde estaba su tintero.

-“E-este lugar realmente es algo escalofriante aru”-pensaba, mirando con cuidado cada detalle del lugar, en busca del profesor que pareció esconderse entre las misteriosas sombras, que muy traviesas se dignaban a formar figuras amorfas, escalofriantes y tétricas. Tenía suerte de no fijarse demasiado en ellas, pensando más en donde podría estar el profesor que se encargaría de dar una de las clases que le serian muy útiles para sus EXTASIS, pues era necesaria para poder ejercer la profesión que deseaba para un futuro.

El silencio en el aula permitía que se escuchara el eco de las manecillas del reloj, formando así la famosa onomatopeya del “tic-tac” que provocaba un reloj cada vez que el segundero avanzaba, dictando que los segundos seguían quedándose atrás y el tiempo pasaba. A medida que los segundos iban pasando, el aula se “llenaba” con mas alumnos de distintas casas, dándole igual al saber que eran muy pocos los que lograron pasar con un “Supera las expectativas”, la nota requerida por el profesor de tal clase.

Finalmente, el silencio de un principio fue interrumpido por una voz susurrante, como si fuese apenas un murmullo, uno en el que se tenía que hacer un silencio profundo para poder escucharlo. Era casi una voz con pocas ganas de hablar, pero a su vez algo gruesa, dando a entender que era realmente la voz del profesor, decidiendo dar comienzo a la clase. Debía admitir que se asusto un poco cuando aquella voz salió de la nada, teniendo que girar un poco su rostro para enfocar a quien era el encargado de impartir la clase. Lo reconoció de inmediato, no tan solo como profesor de Defensa Contra las Artes Oscuras, sino que también como el jefe de su casa, Ravenclaw. Usualmente con él hablaba lo hacía con un tono muy bajo, por lo que desde ese instante prefirió no decir ningún tipo de palabra en voz alta, la clase era importante y distrayéndose hablando no serviría mucho si se tenía en cuenta que la clase era importante. No era como si fuese una de sus materias favoritas, pero igualmente prestaría atención a la misma, como hacía con cada una de las clases a la cual asistía.

Siguiéndole con la mirada, los pasos ajenos eran algo lentos y no culminaron hasta quedar frente a la media luna formada por los asientos, y por supuesto, los alumnos. Poseía tanto nombre como apellido extraño, pero no vendría a prestarle atención a aquellos simples detalles sin mera importancia. Lo que si llamo su atención era como acababa de mencionar que no sería una clase como la que daba el anterior encargado de tal puesto, dándole a entender que seguramente cambiaria de temas. En cambio, si termino por dejarlo algo descolocado el oír el título del libro que requerirían para la clase. “Secretos de las artes oscuras” Eso no era un título muy bonito para un libro. Desaprobó mentalmente, no diciendo nada a cambio y esperando que solo fuese una mera equivocación, mas sin embargo fue erróneo pensar eso por su parte, ya que a medida que la clase comenzaba daba a entender que todo aquello iba enserio. El profesor iba a enseñar prácticamente Artes Oscuras, una rama que muchos magos realmente temían con fervor.

Si bien las razones para dar tales cosas eran razonables, seguía sin apoyar del todo esa idea de aprender la Magia Oscura. No le gustaba, era muy obvio. Cosas poco gratas pasaban por su mente mientras sin muchos ánimos que digamos, o mejor dicho, sin seguir aprobando aquello, anotaba el nombre del autor y del libro, mirando al final lo que había anotado con la tenue luz que producían las velas que alumbraban la sala de clases. La magia oscura era peligrosa, todos lo sabían, pero mostrarla podría llegar a serlo aun más. Había escuchado que alguno que otra institución se encargaba de enseñarla, más Hogwarts no se encargaba de eso, pues estaba como quien dice, prohibido. Con una sensación desagradable, vio en la pizarra el titulo del tema que se estaría dando, alumbrándose un poco más el aula al ahora estar abiertas las puertas de la misma, dejando ingresar la luz de los pasillos en la misma. Tragó algo de saliva, anotando el tema que se daría durante esa clase: Rituales de Sangre.

-“Aiyaa…esto no me gusta para nada aru.”-decía mentalmente, suspirando un poco y con un puchero en su rostro, siendo una mueca de incomodidad por su parte. No pensaba irse del aula, se quedaría allí a pesar de que no le agradase el tema a tocar durante la clase. Necesitaba mucho esa clase, no perdería la oportunidad y si debía adaptarse un poco a esta, supondría que lo haría, pues era realmente necesario. Sus ojos achocolatados se fijaron en la puerta una última vez antes de fijarse en el mayor de cabellos azules y rosas, que con una susurrante voz volvía a comenzar con la clase que según él, serviría de mucho para aprender a protegerse mejor de las artes oscuras, más que una simple clase donde se “suponía”, siendo mejor practicarlas y conocerlas que suponerlas, como explico antes de comenzar con el tema.

Escuchando, se daba cuenta de la enorme diferencia que había entre lo conocido como magia de luz y la magia negra u oscura, incluso hasta las formas de lanzar los hechizos eran diferentes, pues era más sencillo en cuanto a la magia de luz se trataba. La fija mirada del profesor lograba ponerle los nervios de punta, tensándose al sentir la peligrosa mirada de este sobre sí y otro par de alumnos. En efecto, no estaba muy cómodo allí, pero no por eso se iría, justo como se lo había dicho a sí mismo en el momento que escucho el tema que se daría en clase. Se quedaría allí hasta al final de la clase, incluso si el tema no le gustaba para nada, era necesario y con eso bastaba para que se quedase allí sentado, teniendo que prestar atención a la clase que era considerablemente complicada si no se prestaba atención. Su mano se movía al ver las palabras escritas en la pizarra, anotándolas en forma de que cuando terminase la clase pudiese entenderlas de forma rápida y concisa, sin tener que pensar demasiado en lo que había escrito y no tener que perder el tiempo en ello.

Según el escandinavo, la magia oscura en realidad era una de las más antiguas. Quizás lo era, pero no por ello significaba que tuviese la mejor impresión de todas. Sus resultados nunca eran los más apropiados y era incluso más complicada de hacer de lo que se pensaba, todo esto lo iba deduciendo a medida que la clase iba continuando. En la mención de que muchos magos son atraídos por la magia negra y que su físico incluso cambiaba, recordó a cierto personaje que había causado muertes y estragos, uno que muchos tenían hasta miedo de mencionar. Si, era aquel conocido como Voldemort, de quien incluso en ese tiempo, que ya estaba muerto, se seguía hablando de él y su rival, Harry Potter. En realidad, esos dos eran ampliamente conocidos en el mundo mágico, por lo que hasta el mago más joven debió escuchar de ellos alguna vez durante su vida. Ignorando eso, presto más atención aun, frunciendo sutilmente el ceño e inflando las mejillas suavemente.

Todo eso era simplemente una introducción a lo que se hablaría en realidad, los rituales de sangre. Esos rituales tan místicos y a su vez poco buenos a la vista, no le agrada la idea de tener que usar su propia sangre para fines que a veces no eran los mejores, claro, si es que los usabas para exactamente el mal. La idea de dar una introducción no fue tan mala, pues serviría de más para preparar al resto de los alumnos para lo que realmente se hablaría en la clase.

Le llamo sutilmente la atención que no solo se utilizaran para fines “completamente malvados”, pero seguían viéndose del todo mal.-“¿Tantas cosas aru?”-pensó internamente, recordando que fuese como fuese, seguía sin gustarle la idea de tener que cortarse a si mismo u a otra persona para cumplir con el ritual, mucho menos con “amarrar” a alguien, sonando horrible y casi hasta poco ortodoxo. Era pésimo, sin duda.

Remojó la punta de su pluma con más tinta, anotando lo que comenzaba a salir en la pizarra de la forma más rápida y precisa que le era posible, prestando atención con su sentido auditivo a lo que era dicho por el profesor, levantando el rostro para verlo de nuevo cuando terminaba de anotar. Era raro que tuviese símbolos tan peculiares, mas no siguió especulando sobre eso. Pero claro, que la magia con la sangre igual pudiera sanar, considerándose meramente oscura, era algo que no sabía. Digamos que la magia oscura nunca le había llamado la atención, por lo que desconocía de ello. Más no quiso verlo con ojitos color de rosa, porque seguramente debería ser muy fuerte el precio a pagar para poder sanar a alguien por medio de un ritual de sangre. Nada en el mundo de las Artes Oscuras era color rosa, por lo que en mucha de las ocasiones lo mejor era no seguir haciéndose la idea de que podría ser bueno.

-“¿Experimentar aru?”-parpadeo sorprendido, no pudiendo casi creer lo que escuchaba. ¿Acaso pensaba que podrían hacer un ritual de sangre? ¡Eso podía ser peligroso! ¿Y si pasaba algo malo? No, no le agradaba para nada y tampoco le daba una muy buena espina. Una mueca molesta apareció en su rostro, notándose lo poco conformado que estaba ante la idea de practicar un ritual de sangre.

Protegerse no sonaba tan mal como practicarlos, suponiendo que tal vez eso era porque lo mas que se deseaba evitar era caer victima de uno de esos terribles rituales, que podrían ser realmente letales si se sabía muy bien para que lo utilizan. Los símbolos en el pizarrón se desaparecieron justo cuando el terminaba de copiarlos, dejando en cambio una tarea que no seria para nada fácil de hacer. Su pluma se movía a medida que escribía lo que estaba en la pizarra, anotando todo para poder hacer la tarea y dándose cuenta de que sería más complicada de lo que realmente pensaría. Con una advertencia por parte del profesor, la clase dio por finalizada. Se notaba que el profesor Kettenhofen analizaba bastante bien las tareas de sus alumnos y era algo exigente.

Al tener todo anotado, se dio a la tarea de salir del lugar, leyendo una última vez lo escrito y poniéndose de pie. Junto con varios alumnos se retiro del aula, pensando en el tema que se acababa de tocar, uno que no era de su total agrado. -Suspiró pesadamente, inflando ambas mejillas.-No pensaba que fuese a hablar de esas cosas aru. Um…s-solo espero que realmente no piense experimentar con eso aru. No me gusta mucho como suena aru.-musitó finalmente en voz baja al salir del aula, casi con un puchero en el rostro y guardando el pergamino, perdiéndose entre los pasillos y pensando en comenzar a hacer la tarea que poco fácil se veía.

Además de eso, se le sumaba el tener que conseguir aquel libro, una tarea más además de la dada en clase. Quizás y en definitiva, la clase de DCAO durante este semestre no sería tan fácil como alguien podría pensarlo, el profesor Kettenhofen sin duda alguna, era bastante especial.

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Re: Primera Clase 6-7 [ABRIL]

Mensaje por Invitado el Dom Mayo 15, 2011 9:01 pm

A pesar de que a nadie nunca le gustaba comenzar las clases (excepto claro a nerds de alta categoría), de entre todas las primeras clases que había tenido, esa era a la que con más entusiasmo iba; después de todo, Defense against the Dark Arts siempre había sido su asignatura favorita, la que mejor había desempeñado y la que con más ganas practicaba y estudiaba, tanto práctica como teóricamente, a pesar de que la práctica, muy a su pesar, era algo que mayormente debía hacer solo y por su lado, generalmente ayudado o asistido por su padre y por los libros antiguos que tenían. Desde la caída de Voldemort el Ministerio había vuelto a adoptar cierta costumbre de ‘paz’ que, aunque no era tan estricta como la que una vez intentaron hacer y terminó en desastre, realmente no les permitían hacer demasiado y, por supuesto, el profesor jamás realizaba nada demasiado peligroso... hasta ahora.

Sabía que ese año tendrían un profesor nuevo, a pesar de que el anterior les había durado el resto de los años y se había retirado por anciano (y probablemente porque ya a unos cuantos no quería soportarlos más), pero no habían tenido ninguna referencia o información sobre el nuevo docente, aunque unos cuantos que habían compartido el mismo vagón que él en el tren habían esparcido los rumores sobre su juventud. Claro que ningún rumor se había extendido tanto como el hecho de que había sido compañero de los legendarios gemelos Weasley, un rumor del que Arthur no estaba del todo seguro en creer.

Pero en cualquier caso, se aseguró de llegar a tiempo perfecto a esa clase, en parte porque era su favorita y en parte porque la primera impresión de los profesores realmente contaba; con algo de suerte, rápidamente podría tener una buena vista de él, esa clase de cosas siempre le resultaban útiles. Por ello estuvo relativamente temprano rondando la zona, mirando su reloj de bolsillo, uno que utilizaría por no mucho tiempo más ya que pronto cumpliría los 17 años*, y cuando faltaban unos segundos para la hora exacta suspiró, sonriendo levemente y para sí mismo, con orgullo, antes de adentrarse en el aula que, al abrir las puertas, rápidamente dejó ver y sentir aquel pesado ambiente. Más que un aula ‘didáctica’, por más que fuera de magia y en un castillo, ese lugar parecía estar totalmente ambientado para practicar magia negra o hacer algún tipo de invocación ritual, quizás uno de esos que sus ancestros realizaban.

El inglés entró con los ojos muy abiertos, dejando su boca abierta y mirando embobado y como tonto el lugar, escapándosele una leve sonrisa sin quererlo y caminando apenas unos pasos, un tanto torpe.- ...Increíble... –murmuró, feliz consigo mismo de por fin ver un aura más macabra, y no las de siempre que solían ser iluminadas por la densa luz del día, que daba con las ventanas siempre descubiertas. Siendo distraído y despistado como era, notó al profesor recién cuando fue hacia uno de los bancos, sin ser capaz de elegir los de adelante ya que en la forma que tenían no había asientos adelante, por lo que una vez que inclinó la cabeza a modo de torpe saludo, mirando de reojo al profesor con los ojos abiertos en una curiosa expresión, simplemente se sentó en el banco central, aquel que estaba en medio de ambos extremos.

Por no querer ser maleducado, no pudo observarlo como hubiese querido, ya que estaba detrás del aula, pero de vez en cuando lanzaba sus ojos hacia atrás, examinándolo cuanto podía; se veía relativamente joven para ser un profesor, pero a la vez había algo en su apariencia y en el aura que expelía que hizo estremecerse al británico, quien enseguida miró hacia adelante, tragando saliva. Se sentía un tanto nervioso, pero por alguna razón también emocionado, y una pequeña y tonta sonrisita no podía irse de su rostro mientras anotaba con su pluma el nombre escrito mágicamente en la pizarra. “Qué nombre raro...” Pensó, frunciendo una ceja y alzando la otra mientras observaba las diéresis en el nombre, solo para escucharlo segundos después, cuando la mayor parte de los demás habían llegado y cuando las puertas del salón se cerraron. Finalmente el hombre se adelantó para mirarlos, imponiendo respeto con tan solo caminar y a pesar de que no era alguien demasiado grande o muscular, pero cuya sola presencia hacía sentir que no se estaba frente a un ‘cualquiera’; al menos él podía sentirlo. Quizás por ello nació automáticamente una sensación de preferir permanecer callado, escucharlo y atender a lo que decía, tratarlo con un respeto un tanto más allá del que tenía con el resto, exceptuando a Malfoy y al propio Jefe de los Slytherin.

Pero las siguientes palabras lo tomaron por sorpresa, y se sobresaltó en su asiento, mirando con los ojos bien abiertos al otro.- ¿Eh? ¿Wilbert Slinkhard? Pero, él fue un mago ten-...-cortó sus murmullos al escuchar las razones del profesor, viendo cómo se abrían las puertas y un silencio un tanto macabro se apoderaba del aula. Más de uno parecía no estar muy contento, incluso había uno que otro rostro asustado y, en contraste, una vez que terminó de escucharlo, el rostro de Arthur lejos de estar atemorizado comenzó a mostrar cada vez más entusiasmo. Esbozó una sonrisa casi infantil, pero su ceño fruncido y confiado, malicioso, confundía.”¡AL FIN~! Finalmente tenemos un profesor que no es un idiota y subestima o mortifica a las Artes Oscuras~” Canturreó en su mente, festejando mientras sus manos se cerraban en puños y el lo movía de arriba abajo un par de veces, bajo los asientos para no ser tan evidente, con los ojos apretados y sonriendo emocionado. Si no hubiese sido que estaba en frente de aquel hombre, habría gritado.

Tampoco era un gran secreto para él aquel libro; a pesar de que nunca lo había leído, sabía que su padre lo tenía escondido en algún lado, solo que nunca se lo había dado; quizás para no influir demasiado (más de lo que ya lo hacía), en la formación y gustos del Slytherin. Pero no era necesario, su gusto se había manifestado solo; lo llevaba en la sangre.

Pronto entró en un estado de idiotismo y admiración mientras el otro hablaba, y el inglés cada tanto asentía, totalmente convencido de que estaba diciendo todas y cada una de las verdades del mundo. Cualquier mago puro que se hiciese valer como tal sabía que las Artes Oscuras habían sido uno de los comienzos de la magia; ¿o acaso se creían que los druidas se dedicaban a hacer que creciesen flores? La mayoría simplemente no entendía lo complejos y maravillosas que eran esas artes, y el control y el poder mágico que un verdadero mago debía tener para utilizarlos; claramente, Voldemort era un idiota. ¿Un genio? Sí, a su manera. ¿Pero qué clase de genio se deja dominar de esa manera? Era un péndulo que caminaba sobre la línea de la genialidad, la locura y la idiotez; él adoraba las artes oscuras, le interesaban mucho más que cualquier otro tipo, pero de allí a obsesionarse o dejarse utilizar por ellas era muy distinto. “Jah~, ahora que lo pienso, a pesar de que fue dominado por ellas y era mestizo, él clamaba la Pureza de Sangre...” Su mente le recordó aquel detalle irónico sobre ese personaje, y sonrió burlesco, presumido. Casi podía verse un aura oscura y violácea salir de su cuerpo.

Y mientras escuchaba iba anotando, observando al pizarrón y al profesor de manera intermitente, colocando flechas que unían ciertos términos a otros o círculos de donde éstas salían; omitió algunos detalles, pues su propio gusto hacia esas artes le había llevado a investigarlas bastante.

Pero eso terminó en cuanto el verdadero tema empezó; anotaba tan rápido como podía, intentando no perderse en la múltiple información que el profesor les otorgaba sobre aquellos rituales, que a pesar de que le sonaban por lecturas sobre los druidas o de haberlos leídos en lomos y pergaminos de su padre, nunca había tenido la oportunidad de ver a fondo, dado que eran un tipo de magia realmente avanzado, demasiado para cualquier mago casi sin importar su edad. Apreciaba los momentos en que el otro respiraba para seguir, y para cuando el cucú terminó de sonar por última vez su mano se detuvo con cansancio, suspirando cansado y masajeando su muñeca mientras cerraba y apretaba un ojo, poniendo una leve mueca por el dolor y entumecimiento de ésta.

Copió la tarea con la mano izquierda (razón por la que no se entendía muy bien qué decía), y luego de guardar todo se quedó mirando al profesor de reojo, caminando lentamente y despidiéndose con una leve sonrisa de admiración en él. Finalmente en su formación, conocía a un verdadero y poderoso profesor.

Spoiler:
((*Temporalmente, esto fue antes del 23 de Abril y Arthur aún tenía 16 años.))

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Re: Primera Clase 6-7 [ABRIL]

Mensaje por Invitado el Dom Mayo 15, 2011 9:25 pm

Había llegado la hora de la asignatura que a el 90% del alumnado le asustaba, al otro 8% le daba mala espina y al otro 0.9% simplemente le daba pereza ir ¡Sería parte del 0.1% de Hogwarts que iría a la clase que impartía el profesor Mallaka!

El nórdico preparó sus pertenencias y partió a su clase con una tranquilidad que incluso daba mala espina. Algunos alumnos en los pasillos se detenían al llegar a la puerta de ese salón puesto que temían ingresar, sin embargo, el noruego a que nada temía (o a que todo le restaba importancia mejor dicho) ingresó sin más, con esa típica expresión de aburrimiento opaco en su rostro (¡Aunque créanlo o no estaba “casi” emocionado!).

Una vez dentro del salón notó como los asientos eran un número mucho menor a lo que estaba acostumbrado a ver, supuso por lo tanto que el profesor estaba más que consiente que aquellos que habían logrado la nota requerida en el TIMO para estar en su clase eran tan reducidos que incluso muchos maestros pensarían que no valía la pena dar la clase. El nórdico se sentó y en lo que comenzaba la lección pudo mirar la decoración cuyo excéntrico encanto se centraba en los colores oscuros (cosa que al rubio parecía fascinarle de algún modo extraño).

Cuando finalizó de ver la derocación terminó distrayendo su mirada en un reloj cucú que colgaba por una pared, por otra parte, imaginaba que pasaría si las hadas les gustara jugar con los relojes cucú; seguramente sería una decepción para ellas el que no fuera un ave de verdad y quizás incluso se pondrían tristes, no obstante, luego su imaginación voló de forma inconciente y la imagen mental de las pequeñas aprendiendo del mecanismo de ese elemento para terminar fabricando cosas como las hadas de una película muggle que comentaba un chico Hufflepuff sobre champanita o linkerbell o como sea fuera se llamaba un hadita extraña de esa pel…

El profesor empezó a hablar y su mente se vio obligada a volver al planeta tierra.

Ese maestro tenía indudablemente algo muy familiar, no era por haberlo visto antes, pero siempre que se topaba con el tenía la sensación de que era más cercano que el resto de los profesores. Finalmente y luego de recordar la procedencia del mismo dejó la idea de lado momentáneamente puesto que era probable esa sensación fuese resultado de que tenían ambos reíces nórdicas.

El saludo pasó sin penas ni gloria para muchos gracias al timbre tan bajo que el profesor utilizaba, el por su parte aprobaba esta forma de comunicarse ¿la razón? Era muy semejante a la que usaban en su casa (Noruega).

Como es evidente el rubio tomó muchos apuntes hasta que la clase finalizó. Escribió luego su tarea y con la leve sensación de que la clase era corta se retiró(?).


Spoiler:
Para los que saben verdad de este post tan mediocre ¡No pienso perder!

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Re: Primera Clase 6-7 [ABRIL]

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